Entre Redes
Estos últimos días he estado explorando bastante información y distintos medios para recopilar datos interesantes que me puedan ayudar y dar una perspectiva más amplia sobre todo lo relacionado con la inteligencia artificial, el aprendizaje de las máquinas y el machine learning. Es un campo del conocimiento que me gustaría tratar en mi TFG, ya que quiero enfocarlo hacia los conceptos del aprendizaje humano y el aprendizaje de la inteligencia artificial.
Durante este proceso, he estado recopilando información de entrevistas a personas relevantes en este ámbito. Por ejemplo, Geoffrey Hinton, científico computacional, cognitivo y psicólogo y premio Nobel, considerado uno de los padres de la inteligencia artificial ya que lleva más de 40 años estudiando la AI. En una de sus entrevistas transmitía un mensaje que yo ya compartía previamente, es decir, había llegado a ideas parecidas a las suyas en función de mi exposición a la inteligencia artificial, sus novedades, desarrollos y la mejora constante que está ocurriendo en este campo.Hinton trataba temas muy interesantes, como la gran velocidad de innovación que se está produciendo dentro de la inteligencia artificial y los modelos de agentes, la llegada de la superinteligencia y lo que supondría eso para el mundo en general, incluyendo el problema del desempleo provocado por la inteligencia artificial. Mostraba un escenario a medio, o incluso corto plazo, algo desolador. Explicaba cómo, en realidad, la inteligencia artificial puede usarse como herramienta, pero que su principal objetivo no es ese: no se trata de que el ser humano la utilice para alcanzar un fin, sino de generar un gestor automático.
Planteaba una pregunta que también me he hecho alguna vez con amigos: ¿en qué momento va a ser necesaria la mente humana y la actividad humana en alguna labor, cuando podamos usar un ordenador con acceso a todos los conocimientos del mundo? ¿Cómo va a ser más útil una persona limitada en conocimiento frente a una inteligencia artificial con más información que cualquier ser humano en la historia?
Estas ideas te hacen reflexionar, y no parecen tan descabelladas. Vivimos en un mundo donde lo que prima es la utilidad, el rendimiento y la agilidad para ofrecer un servicio. Ese es el valor que se le da a una persona, a un trabajador, a cualquiera. Ese era el primer escenario: el del desempleo, algo que históricamente ha acompañado a cada revolución tecnológica, como la Revolución Industrial. Sin embargo, Hinton explicaba por qué cree que esta vez es diferente: si la inteligencia artificial te sustituye en tu trabajo A, no habrá un trabajo B al que puedas ir, porque ese trabajo B también lo realizará una inteligencia artificial.
Incluso mencionaba la clasificación anglosajona de los trabajos por colores, explicando cómo se suele pensar que los oficios como fontaneros o albañiles se mantendrán más tiempo antes de ser sustituidos. Sin embargo, ya existen máquinas que realizan trabajos físicos, como soldadores, y empieza a hablarse de innovación dentro de los autómatas.
Estamos viendo cómo ya en la actualidad hay reemplazos de trabajos por inteligencia artificial, y eso que estamos en una fase muy temprana de adaptación. Llevamos apenas unos cuatro años desde que la IA se abrió al público; antes era solo una materia de investigación académica. Hoy determina la economía: en Estados Unidos, por ejemplo, el sector tecnológico relacionado con la inteligencia artificial sostiene buena parte de su economía, junto con las empresas energéticas que la hacen viable.
Vivimos en un mundo que ya depende de que la inteligencia artificial funcione, sin que se hayan hecho las preguntas necesarias sobre ello. La mayoría de la gente no está realmente informada, y no puede tener una opinión basada en conocimiento porque entender todo esto requiere una búsqueda activa, que consume tiempo. Además, todos usamos herramientas de inteligencia artificial sin ser plenamente conscientes de que somos parte del proceso: somos, de alguna manera, los conejillos de indias con los que la IA practica y mejora cada día.
Sin darnos cuenta, hemos consentido que nuestros datos alimenten su mejora constante, permitiendo que pase de un modelo a otro, cada vez más rápido y avanzado. Estamos llegando a un punto de no retorno frente a todo esto.
También he visto entrevistas al Dr. Roman Yampolskiy, informático especializado en seguridad y ciberseguridad de la inteligencia artificial, quien planteaba muchos enigmas sobre el control en su desarrollo. Explicaba cómo es un campo opaco, incluso para sus propios creadores, y cómo en realidad se desconocen sus verdaderos límites. El objetivo último de la inteligencia artificial es crear algo lo más parecido posible a un cerebro artificial, capaz de pensar por sí mismo: la superinteligencia.
Todo esto nos lleva inevitablemente a debates éticos y morales que, sin embargo, no se están realizando ni a nivel institucional ni social.
Después de varias semanas investigando sobre este tema y conociendo diferentes opiniones, sinceramente tengo una visión más pesimista que cuando empecé. Creo que podríamos estar avanzando hacia un futuro bastante negativo para la mayoría, salvo para unos pocos. Todo este proceso y su velocidad generan una sensación tan fascinante como inquietante.
Ahora me encuentro en un proceso de investigación sobre opiniones que discrepan de estas posturas o simplemente las cancelan. Quiero realizar un barrido amplio de información fundamentada para poder tener una opinión fundamentada en datos y no en opiniones sean del entorno que sea. No pretendo quedarme con aquellos comentarios que aprueban mi forma de pensar, sino que además quiero explorar e indagar en aquellos que pueden refutar mis posturas. Y a partir de ahí, crecer.
Me parece fascinante el tema elegido, como profundizas en la IA que esta muy presente en nuestra sociedad y como hablas de la innovación tecnológica. SEGUIRÉ LEYENDO TUS ENTRADAS TAN INTERESANTES!!!
ResponderEliminarEste es un tema muy interesante, me gustaría saber las diferentes posturas o los debates que genera la IA. Me gusta mucho la forma que has tenido de retratar este problema que muchos ignoran y tu manera de verlo. Sería interesante leer cómo tendría que cambiar el uso de la IA para dejar de imaginar un futuro tan catastrófico y quitarnos esos miedos que nos causa algo tan desconocido (porque sabemos que la IA ya no va a desaparecer).
ResponderEliminarTu reflexión señala muy bien cómo la IA ya no es solo una herramienta, sino una fuerza que redefine el lugar del ser humano en la sociedad. Es valioso que busques también opiniones contrarias, porque solo con una mirada amplia se puede construir un criterio sólido y no caer en el miedo ni en el optimismo ingenuo.
ResponderEliminarMe gusta cómo abordas tanto el lado positivo como los riesgos de la inteligencia artificial. Se nota que estás haciendo una investigación profunda y crítica. Además, tu intención de contrastar distintas opiniones demuestra una actitud muy madura y abierta al aprendizaje.
ResponderEliminarMe ha parecido un texto muy interesante y bien documentado. Se nota que has investigado a fondo y que conectas tus propias reflexiones con las ideas de expertos como Hinton. Además, planteas cuestiones muy actuales y relevantes sobre el papel de la inteligencia humana frente al desarrollo de la IA, lo que abre un debate profundo sobre aprendizaje, trabajo y futuro.
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